Ruega con nosotros

Por Alfredo V. Petit Vergel (Obispo Auxiliar de La Habana).

Al cumplirse este año los cuatrocientos del hallazgo de la bendita imagen de Nuestra Señora de la Caridad en la bahía de Nipe, se presenta esta muestra pictórica dedicada a Nuestra Celestial Patrona.

El joven artista Alan Manuel ha hecho ya otras exposiciones de cuadros con motivos religiosos, pero estos nueve se dedican únicamente a La Santísima Virgen de la Caridad, por voluntad expresa del autor.

Se inaugura esta exposición el mismo día de la fiesta de Nuestra Señora de la Caridad.

El pasado compone nuestra historia, el presente nos interpela y el futuro nos desafía a construirlo.

El pintor ha deseado expresamente que la figura de la Virgen sea el hilo conductor que nos guie hacia un futuro mejor en nuestra vida personal y comunitaria. Y tiene por cierto que en el ámbito de la realidad social que nos toca vivir y protagonizar en nuestra patria, nada puede conseguirse sin el Niño que Ella trae en los brazos: Jesús de Nazareth, Dios y hombre verdadero que es quien da pleno sentido y respuesta a la vida del hombre sobre la tierra.

Como decía San Bernardo de Claraval Abad y Doctor de la Iglesia: “Y la Virgen se llamaba María. Digamos algo acerca de este nombre que se interpreta estrella del mar, y se adapta con toda propiedad a la Virgen Madre… ¡Oh!, quien quiera que tú seas, el que en la impetuosa corriente de este mundo te miras más bien fluctuar entre borrascas y tempestades, que andas por tierra firme, no apartes los ojos del resplandor de esta estrella, si no quieres verte sumergido bajo las aguas.”

Así ha querido presentarnos a la Virgen de la Caridad el autor de estos hermosos y sugestivos cuadros que, sin abandonar la herencia del pasado nos sitúan en un presente lleno de interrogantes y nos proyectan hacia un futuro de esperanza y plenitud de la mano de Maria y de su Hijo Jesús.

Agradezco a Alan Manuel la oportunidad que me ha ofrecido de ambientar esta exposición y deseo a los participantes que puedan disfrutar con el gozo del espíritu del mensaje profundo y sugestivo que nos brinda través de su obra, siempre prometedora de nuevos y prolongados logros.

Con todo afecto y gratitud en Maria de la Caridad y Jesús,